Liderados por la congresista demócrata Delia Ramírez, quien representa el barrio boricua de Chicago, abogaron además por la cancelación del contrato de $16 millones para adquirir ese equipo

La decisión desató duras críticas entre defensores de derechos civiles y miembros del Congreso.

"Introducing low-visibility electric shock weapons into our immigration enforcement system is an unacceptable escalation."