La familia Barros ofreció a sus acreedores vender 1.500 hectáreas para evitar la quiebra de la principal empresa del imperio agroexportador que construyó en la última década. Banco Consorcio, que empuja la liquidación de Hacienda Chada y otras firmas del grupo, tiene la primera opción para quedarse con parte de esas tierras. Pero antes, Barros deberá pagar las deudas de esos campos con Tesorería, levantar una precautoria de $911 millones y sanear litigios.