Un modelo de inteligencia artificial analizó más de dos millones de registros sísmicos y detectó seis regiones desconocidas a unos 2.900 kilómetros de profundidad. Los científicos todavía investigan su origen y no descartan que contengan materiales de antiguas placas tectónicas o restos vinculados con la formación de la Luna.

Una inteligencia artificial desvela un paisaje oculto a casi 3.000 kilómetros de profundidad tras rastrear millones de registros sísmicos, y aporta nueva luz sobre el motor…

Un equipo internacional de geofísicos ha logrado un hito histórico en el estudio del interior de nuestro planeta.