SEMANA conoció el recurso judicial. Argumenta errores de procedimiento y de fondo. Asegura que se realizó una interpretación aislada y descontextualizada del discurso de posesión presidencial.

Aunque aseguró respetar la separación entre Iglesia y Estado, cerró su alocución con la expresión: “¡Que viva Cristo Rey!”.

El jefe de Estado defendió su derecho personal a profesar la religión católica, pero reconoció que la ceremonia pudo generar incomodidad u ofensa.