En la investigación, la Fiscalía General aseveró que el atentado sicarial se presentó en medio de “una confusión”.

Tras la equivocación, autores intelectuales ordenaron exterminar a toda la banda. Ya van 3. Un celular fue la clave para identificarlos.

Un informe de la Policía sacó a la luz la identidad de quien sería el dueño del vehículo utilizado para ejecutar el plan criminal.