No basta con elegir un producto de calidad, sino tener en cuenta la molienda, el agua y la forma de servirlo porque también influyen en el resultado final de tu café.

Una buena taza de café no depende únicamente de comprar un grano de calidad. La frescura, el tipo de molienda, el método de preparación y, sobre todo, la proporción entre café y…

No basta con elegir un producto de calidad, sino tener en cuenta la molienda, el agua y la forma de servirlo porque también influyen en el resultado final de tu café.