Aunque no parezca, el Perú está nuevamente en campaña. Acabamos de pasar por una elección nacional y ya estamos debatiendo quiénes gobernarán nuestras regiones y ciudades. La política nacional seguirá, inevitablemente, ocupando titulares, pero vale la pena cambiar de escala. Lima, donde vive casi un tercio del país, ocupa una posición de poder muy importante. Muchas otras ciudades miran hacia la capital para repetir modelos de desarrollo urbano y, lamentablemente, esta no suele dar el mejor ejemplo.

El ausentismo electoral ha aumentado en Lima desde 2006, alcanzando un 21.4% en 2024, lo que indica desilusión con la oferta electoral y fragmentación del voto.

El escenario cobra mayor relevancia cuando faltan solo cinco semanas para las Elecciones Regionales y Municipales 2026, que se realizarán el próximo domingo 4 de octubre.