La recuperación de las comunicaciones permitió incorporar nuevos registros de personas sin localizar en distritos que permanecían aislados.

Nepal eleva a 538 los muertos por la devastadora riada en la cuenca del Bhote Koshi, mientras busca a 937 personas desaparecidas.

Las labores de rescate continúan, aunque se están viendo dificultadas por la amenaza de un lago formado por la acumulación de rocas y escombros en la zona