El balance oficial deja 331 muertos, 4.497 heridos y daños en más de 230.000 viviendas.

Entre las iniciativas están la ejecución de 908 mejoramientos de vivienda para el departamento, de los cuales 261 serán para Pereira.

Para enfrentar la tragedia se necesitará recurrir a fórmulas jurídicas que agilicen los recursos y fortalezcan la institucionalidad que demanda el país.