El presidente de la República admitió que, aunque se identifica como católico y creyente, garantizará y protegerá los derechos y libertades de todos los colombianos, incluyendo la libertad religiosa, comprometiéndose a evitar en adelante cualquier manifestación de ese tipo

Aunque aseguró respetar la separación entre Iglesia y Estado, cerró su alocución con la expresión: “¡Que viva Cristo Rey!”.

El jefe de Estado defendió su derecho personal a profesar la religión católica, pero reconoció que la ceremonia pudo generar incomodidad u ofensa.