El precio promedio de la gasolina corriente rondará los COP 15.887 y el del diésel, los COP 11.320.

La decisión busca contener los costos de transporte y facilitar el traslado de alimentos, medicinas y ayuda humanitaria hacia las zonas afectadas.

La medida comenzó este 29 de agosto y busca evitar mayores costos para los hogares y facilitar el transporte de alimentos, medicinas y ayuda humanitaria hacia las zonas afectadas.