El preámbulo del último grande del curso refleja el estado actual de los circuitos: poca fiabilidad, cuerpos machacados y, a falta de Sinner, dos cuadros muy abiertos

NUEVA YORK (AP) — Aryna Sabalenka parece habérselo pasado bien últimamente en todas partes menos en la cancha de tenis.

El preámbulo del último grande del curso refleja el estado actual de los circuitos: poca fiabilidad, cuerpos machacados y, a falta de Sinner, dos cuadros muy abiertos