El menor continuará su tratamiento médico bajo el acompañamiento de especialistas de la Fundación Cardiovascular de Bucaramanga.

El pequeño aseguró que su mamá lleva luchando un año con la Nueva EPS para que le autorice unos exámenes y procedimientos.

El niño de siete años padece una cardiopatía severa y requiere un trasplante de corazón para seguir viviendo.