El anuncio del presidente de expulsar del país a extranjeros que cometen delitos o están indocumentados ya empieza a dar resultados. En una semana se capturó a un cabecilla del Tren de Aragua y otros cinco fueron retornados. Sin embargo, quedó abierta la polémica.

El funcionario se refirió a la política de migración y a los operativos que se realizarán contra los ilegales.

Siguiendo el manual de poner en la misma bolsa migración y delincuencia, el mandatario colombiano hará deportaciones a indocumentados. La medida afectaría a 848.000 venezolanos