Para enfrentar la tragedia se necesitará recurrir a fórmulas jurídicas que agilicen los recursos y fortalezcan la institucionalidad que demanda el país.

El balance registra graves daños en viviendas, vías, centros de salud e instituciones educativas.

La UNGRD señala que 331 personas murieron, 4.449 personas están heridas, 240 personas permanecen desaparecidas y 364 personas fueron rescatadas.