La renuncia fue tan impensada que no alcanzó a dirigir siquiera una edición de la fiesta, ya que cuando lo nombraron el Carnaval 2026 había concluido.

La salida de Juan Carlos Ospino de la dirección del Carnaval de Barranquilla se dio tras conocerse movimientos en la alcaldía de la ciudad.

Hace seis meses había asumido el cargo para relevar a Juan Jaramillo, quien también sufrió un remezón tras un supuesto balance negativo de la fiesta.