Según una nueva investigación del Inaigem, la pérdida se produjo como consecuencia del calentamiento global y del cambio climático. El nuevo panorama eleva los riesgos de posibles desbordes de lagunas, en su mayoría en Áncash y Cusco.

Autoridades peruanas advierten sobre posibles desprendimientos de hielo y rocas que podrían provocar desbordes y aluviones en zonas de los Andes.

La alerta cobra relevancia tras la tragedia en Nepal, donde el colapso de un glaciar provocó una devastadora riada con cientos de muertos y desaparecidos