Aunque el pistolero sigue huyendo, uno de los miembros de la red se quedó con el móvil y un familiar lo entregó después de que también lo asesinaron.

El empresario fue asesinado el pasado 11 de febrero por un sicario vestido con traje y corbata.

El sicario se encontraba escondido en una vivienda en villavicencio, Meta.