El influencer es requerido por un Tribunal de Puerto Rico por fraude electrónico, conspiración para cometer fraude y lavado de activos.

El joven es famoso por sus carros de último modelo y otros lujos, lo que ha generado revuelo en redes sociales y pesquisas de autoridades.

Los activos, avaluados preliminarmente en más de 17.000 millones de pesos, fueron adquiridos por el creador de contenido, de acuerdo con el ente acusador, de forma ilícita.