El fenómeno astronómico ha sido visible en algunos países de América y Europa. La Tierra se ha interpuesto entre el Sol y la Luna hasta que parte de la superficie de nuestro satélite ha entrado en la sombra terrestre, provocando que la Luna adquiriera un tono rojizo

El característico tono rojizo de nuestro satélite se debe a la dispersión de la luz solar a través de la atmósfera terrestre.

Durante este fenómeno, la Luna adquirirá un tono rojizo y podrá observarse a simple vista.