La rebaja de los límites de las aportaciones a planes de pensiones individuales en la base imponible del IRPF de 8.000 euros a 1.500 euros, aprobada en 2022, está perjudicando a un producto financiero que nació como un complemento necesario para la prestación de jubilación. Esta rebaja está causando un retroceso en la utilización de los planes de pensiones hasta el punto de que el número de partícipes ha descendido en 235.000 desde 2021, último año en que los límites deducibles eran de 8.000 euros.