El pasado 25 de agosto, El Salvador entró en alerta roja por una sequía meteorológica prolongada que generaría impacto en la actividad agrícola y déficit hídrico.

La Dirección General de Protección Civil de El Salvador declaró la alerta roja para enfrentar los efectos del fenómeno de El Niño.

La sequía ha reducido las fuentes de agua y causado pérdidas de cultivos, mientras el país registra temperaturas récord asociadas al fenómeno climático.