El empresario colombiano Gustavo Andrés Aponte Fonnegra, asesinado en febrero pasado junto con su guardaespaldas en una concurrida calle de Bogotá, fue víctima de una equivocación del sicario que lo confundió con otra persona, según las primeras conclusiones de la Fiscalía divulgadas este jueves.

La Fiscalía asegura que el asesino se equivocó. Ya capturaron a uno de los coautores, pero faltan al menos 5.

Abogado de la familia del arrocero confirmó que la hipótesis del error de los agresores es la que la Fiscalía tiene en su investigación.