Tras una serie de reuniones con la Gerencia Étnica de Medellín, se concertaron varios acuerdos que permitieron el regreso de los indígenas al Chocó.

Los enfretamientos dejan más de 1.300 personas desplazadas y tres civiles heridos por el ataque de un dron con explosivos.

La comunidad llegó desplazada a Medellín y ahora se analiza si existen garantías para un eventual retorno voluntario.