El exbaloncestista difunde una serie de publicaciones en redes sociales en las que evidencia un alarmante estado físico y dice: “No tengo electricidad. No tengo casa”

El exjugador estadounidense también arremete contra Mike Krzyzewski, legendario entrenador que le dirigió en la Universidad de Duke.

El jugador sostiene que su exentrenador le ha tendido “una trampa” y lo ha “abandonado”