La crisis energética, de combustible, alimentaria y de transporte ha golpeado la calidad de vida en Cuba, la cual se agudiza más con el paso de los días.

Entre escasez de transporte, alimentos, electricidad y una urbe deteriorada, los cubanos afrontan la cotidianidad en La Habana como un reto cada día.

Pequeñas lámparas, baterías portátiles y escasas luces que atraviesan las noches de La Habana, son parte de los elementos de los pobladores que intentan llevar su cotidianidad…