La presidenta heredó un castillo de naipes, demasiados con esquinas podridas. Si una de esas cartas se cree con vida propia, atenta contra el necesario equilibrio

La presidenta heredó un castillo de naipes, demasiados con esquinas podridas. Si una de esas cartas se cree con vida propia, atenta contra el necesario equilibrio

La presidenta ha incorporado piezas adicionales en su tablero de mando sin provocar fracturas o escándalos mediáticos