Raptada por una pareja a plena luz del día cuando caminaba hacia la esquina de su casa para esperar un ómnibus escolar, la obligaron a cambiar su nombre y la utilizaron como juguete sexual. Su dependencia emocional llegó a tal punto que no se atrevía a huir aunque se le presentara una oportunidad hasta que el 26 de agosto de 2009 pudo acercarse a un policía y revelar su verdadera identidad