La deuda de la empresa se disparó más de COP 1,3 billones en menos de un año y el patrimonio pasó a números rojos.

La Procuraduría también anunció acciones disciplinarias contra el ex superintendente de servicios Elmer Durán.

Durante la intervención, la deuda se multiplicó, crecieron las pérdidas de energía y la empresa pasó de tener patrimonio positivo a cifras negativas.