El movimiento telúrico, cuyo epicentro se registró a 96 kilómetros de profundidad en la subregión del pacífico, afectó a más de 14 departamentos del país y provocó colapsos estructurales severos y deslizamientos en vías nacionales.

La UNGRD reportó 4.600 heridos y más de 31.000 viviendas destruidas.

La emergencia deja además 178.555 viviendas averiadas y 31.540 destruidas.