Las expectativas ciudadanas hacia el gobierno han sido y todavía son altas. Orden. Ese era el tema de la campaña fujimorista que indicaba que había un enorme desorden que no es otra cosa que una crisis de autoridad. Las expectativas eran más o menos así: a partir del 28 de julio, Keiko Fujimori venía a poner orden en el caos y terminar la crisis de autoridad. Ha pasado más de un mes y para que exista orden tiene que haber autoridad. Hoy la presidenta no puede retirar al general Arriola, jefe de la Policía Nacional, a quien la realidad lo ha rebasado. Hoy, la lucha contra la criminalidad no funciona. Hoy, la inseguridad es el primer problema nacional.

En un contexto de desconfianza institucional, el nuevo gobierno deberá implementar un enfoque descentralizado y colaborar con la sociedad civil para abordar problemas…

El fujimorismo, tras años de obstruccionismo, es parte del problema actual. La inacción frente a la emergencia por el FEN refleja la insolvencia del Ejecutivo para abordar…