No se considera un fenómeno que pueda evitarse, sino un evento cuya ocurrencia dependerá del momento en que se libere la tensión tectónica acumulada.

Tres investigaciones recientes desafían una certeza de la geología: que los territorios estables no tiemblan. Lo que encontraron obliga a replantear qué regiones están realmente…

El patrón indica que hay un megaterremoto cada 150 años y el último fue en 1906.