River volvió a dejar dudas. El 2-2 ante Vélez mostró un equipo capaz de tener buenos momentos, pero también demasiado imprevisible. Y los números invitan a discutir la idea de que el Millonario había hecho méritos para liquidar el partido.

Lo que había ofrecido en el primer tiempo fue muy positivo, y sacó dos goles de ventaja, pero todo se derrumbó en la segunda mitad ante el conjunto de Liniers.

Ganaba 2-0 tras el primer tiempo, pero entre los errores y las dudas sufrió un empate amargo en el Monumental