La emergencia deja cerca de 20.000 hectáreas afectadas y más de 18.000 cabezas de ganado sin alimento. La Gobernación pide refuerzos aéreos para controlar los puntos más críticos.

Los focos activos se concentran en cuatro regiones de la geografía tolimense.

Las autoridades mantienen un monitoreo constante en la zona e intentan apagar los focos activos.