Pruebas realizadas en asistentes de inteligencia artificial revelan riesgos de seguridad que podrían afectar a los usuarios.

Las conversaciones del hombre con ChatGPT contenían amenazas explícitas contra su expareja y los familiares de esta.

Nuevos modelos podrían ser utilizados de forma malintencionada por piratas informáticos. Encuentran espacios vulnerables si la solicitud se divide en varios comandos.