Su trayectoria podría permitir medir por primera vez la rotación de un agujero negro y poner a prueba las predicciones de Einstein sobre el espacio-tiempo.

Llamada S301 avanza 100.000 veces más rápido que un avión comercial e, incluso, un 8% más que la velocidad de la luz.

Los científicos pudieron rastrear el movimiento de la estrella S301 hasta 2017.