Apareció recién en las redes sociales la pregunta sobre si la ciencia, la tecnología y la innovación tienen ideología, a propósito de las declaraciones de un novel parlamentario. Más allá de las autopercepciones ideológicas, en estos asuntos lo decisivo no es si una herramienta tecnológica “es” de derecha o de izquierda, sino qué proyecto de sociedad orienta su desarrollo, quién controla sus infraestructuras y bajo qué reglas se distribuyen sus beneficios.