Ha quemado, según las mediciones más precisas obtenidas por satélite, 14.500 hectáreas dentro de un perímetro que afecta a 18.400.

Las lluvias y la bajada de las temperaturas han favorecido la evolución del fuego, mientras continúa de forma progresiva el regreso de los vecinos evacuados.

Las precipitaciones durante la noche han favorecido los trabajos aunque aún quedan puntos calientes