La concesión de préstamos para servicios y bienes de consumo duradero se dispara a niveles que no se registraban desde el estallido de la crisis financiera de 2008.

La concesión de préstamos para servicios y bienes de consumo duradero se dispara a niveles que no se registraban desde el estallido de la crisis financiera de 2008.

Las originaciones de tarjetas de crédito crecieron 37,3 % y las de vehículos 29,8 %, mientras que las de vivienda y libranza siguieron retrocediendo.