Su codicia, derroche y lujuria terminaron dejándola sin casa, título ni reputación.

Su codicia, derroche y lujuria terminaron dejándola sin casa, título ni reputación.

Hace 70 años la boda del príncipe y la gran belleza de Hollywood paralizó al mundo. Pero tras las puertas de palacio, el idilio se trocó en un drama.