Un proyecto de la Asociación Ibérica de Zoos y Acuarios (AIZA) ha seguido el efecto del fenómeno astronómico en las especies de los parques y reservas españolas.

El súbito oscurecimiento provocó conductas propias del anochecer y reacciones inusuales en varias especies de los zoológicos de Fuengirola, Valencia y Gijón.

Este tipo de comportamientos se registraron en doce zoológicos de España y Portugal.