La quinta ola de calor del verano golpea a Europa con incendios, sequía, menor productividad y pérdidas económicas, mientras España y Reino Unido enfrentan desafíos cada vez mayores.

Más de 90 millones de personas afrontan temperaturas superiores a 35°C en el continente; la sequía golpea el suministro de agua, la agricultura y la producción energética

El continente enfrenta un verano sin precedentes que agrava la crisis hídrica y la generación de energía. España y Francia, los más afectados.