Irán está adaptando su estrategia de guerra para suplir parte de sus debilitados sistemas tradicionales de vigilancia. El derribo del F-15E muestra esa evolución, que el analista Andrés Gómez de la Torre resume así: “Está pasando de una defensa aérea basada en grandes radares a una guerra de redes de pequeños sensores y enjambres de drones”