El expúgil puertorriqueño dejó una huella dentro y fuera del cuadrilátero tras una carrera que quedó marcada por la grave lesión cerebral que sufrió en 2015.

El expúgil, de 33 años, permanecía desde 2015 con severas secuelas neurológicas tras una pelea profesional

El expúgil puertorriqueño dejó una huella dentro y fuera del cuadrilátero tras una carrera que quedó marcada por la grave lesión cerebral que sufrió en 2015.