Ocurrió en una casa ubicada en Pedro Morán y Alta Gracia.

Declararon la expareja del acusado, su padrastro y un vecino, quienes reconstruyeron los hechos. La familia de la víctima lamentó la falta de arrepentimiento de Álvarez.

El episodio fue alertado por su hijo con un llamado al 911; la Policía de la Ciudad lo detuvo a 200 metros del domicilio