El sector panificador atraviesa el peor escenario de su historia reciente en pleno invierno, afectado por la pérdida del poder adquisitivo y subas desmedidas en insumos y servicios. Desde la patronal advierten por el cierre de locales, la amenaza de la informalidad y el riesgo que corre el entramado pyme de cara a los meses de verano.