La familia del fallecido dirigente político volvió a recordarlo en una fecha marcada por el dolor.

He vivido el dolor de perder a Miguel, pero hoy veo una posibilidad: unir a Colombia, sanar sus heridas y trabajar juntos por el país que él soñó.

La historia no puede absolver a quien tenía el deber de protegerlo y, en cambio, lo confrontó de manera permanente.