No hay duda de que la provincia de Cádiz es uno de los lugares favoritos para disfrutar de los meses de verano. El buen clima, sus infinitas playas de arena blanca y la amplia oferta hotelera, gastronómica y de ocio convierten la Costa de la Luz en un destino muy demandado. Pero este éxito turístico también viene acompañado de una masificación incontrolada que puede provocar el colapso de los servicios públicos y la escasez de recursos. Es el caso de Chipiona, un pequeño municipio situado entre Rota y Sanlúcar de Barrameda de apenas 20.000 habitantes que durante julio y agosto multiplica por 10 su población, hasta las 200.000 personas. Por ello, su alcalde, Luis Mario Aparcero, ha solicitado al Estado "un extra económico" que ayude a los ayuntamientos a hacer frente a esta situación.