Bajo las aguas del océano Pacífico, un gigante baila y avanza sobre un mar de rocas calientes y semifundidas que envuelven la Tierra. Así es la Placa de Nazca.

Investigaciones recientes indican que la velocidad de esa placa puede afectar la frecuencia sísmica y la formación de los Andes, manteniendo la amenaza telúrica.

Bajo las aguas del océano Pacífico, un gigante baila y avanza sobre un mar de rocas calientes y semifundidas que envuelven la Tierra. Así es la Placa de Nazca.