La lucha contra el crimen organizado será larga, pero requiere definir políticas estratégicas. Noam López, politólogo especialista en seguridad, sugiere algunas líneas centrales de actuación estatal. La primera, invertir en inteligencia estratégica prospectiva; es decir, una inteligencia que induzca a adelantarse a los delitos, y no solo ni principalmente a reaccionar ante los ya cometidos. Esta labor es útil frente a diversos tipos de delitos, como las extorsiones, el narcotráfico y la minería ilegal.